miércoles, 27 de diciembre de 2017

10 libros del 2017 y dos yapas

El año pasó y dejó libros. Yo leí algunos de ellos. Varios fueron reseñados en el blog y otros no, no siempre tengo ganas de hablar de lo que leo, por mucho que me guste. En este caso, dejo diez libros que leí y en los que encontré algún respiro entre tanta porquería.

1) "Éste es el mar", Mariana Enríquez. Random House. 

Después de "Las cosas que perdimos en el fuego" y la reedición de "Los peligros de fumar en la cama", ambos aparecidos por Anagrama, Mariana Enríquez saca esta novela breve, alejada del género terror, pero con la misma pluma firme que la escritora ha demostrado. Cercana al género fantástico, en la novela aparece el amor, el rock, las drogas, leyendas celtas, todo en una historia casi teen. 







2) "La casa de los eucaliptus", Luciano Lamberti. Random House. 

Metido en el terror puro y duro, Lamberti propone una serie de cuentos que van desde la aparición de fantasmas, hombres inmortales, hombres perros, asesinos seriales y un mundo oscuro que hace estremecer al lector haciéndole pensar que no se está seguro en ninguna parte. Una narrativa arriesgada que da en el blanco con enorme destreza. 







3) "Metástasis", Nelson Díaz. Yaugurú. 

Nelson Díaz cierra (o abre) la trilogía formada por las anteriores novelas; "Corporación Medusa" y "Resaca". Aquí se continúa la historia de Roger, el mundo dominado por la Cofradía de la Estupidez Universal y la batalla constante de los Perros Terrestres para huir en una tierra (¿Uruguay?) desoladoramente llena de idiotas. Humor, poesía, ruptura. Gran trilogía. 







4) "Adiós a los árboles de Coal Creek", Santiago Pereira. Yaugurú.

Dentro de la poesía aparece viene Santiago Pereira con un poemario fuerte y filoso. Lleno de los 90, como en una película alter del I-Sat vemos la historia de Demri, una piba on the road que se desliza por los versos de una melancolía posmo, cargada de imágenes y construcciones de alto vuelo. Un poemario que podría ser una novela. 







5) "Arena", Lalo Barrubia. Criatura Editora. 

Muy esperada vuelta de una novela que originalmente se publicara en el año 2003 y que había tenido una circulación casi secreta entre varios fanáticos de la literatura de Lalo Barrubia. Esta vez, "Arena" vuelve con todos sus personajes lisérgicos de los años 80, con todo el rock y la juventud ardientes al cuidado de Criatura Editora en una reedición revisada y corregida por su autora. 






6) "La epopeya de las pequeñas muertes", Fabián Muniz. Fin de Siglo. 

Ópera prima de Fabian Muniz que viene con una narrativa fresca, poética, bellamente lograda y no exenta de humor. Además de su trabajo como crítico, Muniz sale a la calle con un Premio Gutenberg bajo el brazo y con esa novela - serie de pequeñas crónicas que cuentan las desventuras de los amores estropeados, el afán de la poesía, el hambre en todo sentido. Una serie de micro escenas desenvueltas con una técnica muy bien lograda. Un autor conocedor de las entrañas del proceso de escritura. 





7) "Washed Tombs", Mercedes Estramil. Editorial HUM.

Filosa, corrosiva, incómoda, la novela de Mercedes Estramil pinta un panorama de ficción que se burla de la realidad de una manera inteligente y sutil. Concursos literarios protagonizados por muertos (acaso como en la realidad) y la figura de una protagonista que dibuja un Uruguay llenísimo de cholulismo, ese país que erra permanentemente en su intento por quedar bien. "Washed Tombs" es una novela que consolida a Estramil como una de nuestras grandes escritoras. 





8) "Mujer equivocada", Mercedes Rosende. Editorial Estuario. 

Otra reedición. La primera parte de la saga protagonizada por Úrsula, una gorda perversa y adorable que vuelve después del éxito de "El miserere de los cocodrilos". Aquí el punto de partida de una montevideana obesa, aburrida, gris. La necesidad imperiosa de vencer la soledad que puede llevar a cada uno de nosotros a cualquier límite, a pagar cualquier precio. La escritura precisa y la estética de la lengua muestran a Mercedes Rosende como una exponente fundamental dentro del policial y el noir uruguayo. 





9) "Ni siquiera", Gustavo Wojciechowski. Yaugurú. 

"Ni siquiera" es un artilugio repleto de belleza que muestra la lengua de uno de los poetas más importantes del Uruguay. Maca propone una serie de versos que por clásicos nunca dejan de ser vanguardia. Una hondísima tristeza atraviesa este libro, una tristeza luminosa, esclarecedora y bienvenida. Un poemario que se vuelve fundamental. 







10) "La subversión de la lluvia", Martín Lasalt. Fin de Siglo. 

La obra coloca a Martín Lasalt como uno de los narradores más importantes de las letras nuevas. Aquí estamos en presencia de alguien que sabe de la creación de un mundo, especialmente de ese mundo otro que se suele olvidar. Desde la incomodidad a la distopía, la obra de Lasalt se vuelve un respiro de ficción, un golpazo de creación sesuda y bella. La arquitectura del arte y la construcción de algo en medio de la epidemia autoficcional del último tiempo. 






Dos yapas:

11) "Balnearios", VVAA. Editorial Estuario.

Un nuevo libro de la serie de cuentos e ilustraciones de la Editorial Estuario que junta a algunas de las voces más interesantes del panorama literario actual. Desde los consagrados hasta los emergentes. Todos relatos de una gran calidad. Un punto alto especial viene de la mano de Hoski y un poder de observación con aires de bisturí al revisar el fenómeno de Valizas. 







12) "Sombras rusas", Liliana Villanueva. Blatt & Ríos

Liliana Villanueva es una discípula de la escritura de Hebe Uhart, sin embargo pone su impronta a esta serie de crónicas de su vida en Rusia a mediados de la década del 90. Una forma de la crónica saliendo del "mirarme a mí misma". 

jueves, 7 de diciembre de 2017

"Poemas que le dieron la vuelta al sol" de Fernández de Palleja

Fernández de Palleja da la vuelta al sol y, a diferencia de Ícaro, las alas le quedan intactas. Una serie de textos que, en conjunto, casi proponen una visión sobre el lenguaje, un atisbo para saber qué es la poesía, la palabra, la letra, la voz como un instrumento constante y golpeador. En "Poemas que le dieron la vuelta al sol", el poeta nos lleva por unas baldosas en verso que van desde lo íntimo y reflexivo, lo sarcástico, el sueño, el barrio y eternamente la palabra; qué es la palabra, qué es decir. Con un lenguaje propio, una voz calma en los textos, una intimidad para la observación y una forma sólida de lograr el "hecho poético", Fernandez de Palleja nos propone dar vueltas al sol y salir airosos y llenos de amarillo. En una época de líricas sobreactuadas, la poética del libro editado el año pasado por "Civiles Iletrados", se muestra potente, cargada y contenida, sincera y legítima con varios puntos altos. Los poemas del libro liberan algunas verdades, nos mueven entre lo social, el amor, lo cercano, desde reminiscencias de Cohen hasta algún camino de imágenes cercanas a las que usa, por ejemplo Circe Maia. "Poemas que le dieron la vuelta al sol", ha de volverse un libro fundamental para la poética sin máscaras.

"Poemas que le dieron la vuelta al sol", de Fernández de Palleja. Civiles Iletrados, 2016.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

"Fuera de la realidad", de Santiago Tavella

¿Una antología cantada? ¿Un disco de poemas? Híbrido entre libro y CD este Otro Tavella nos presenta sus canciones "Fuera de la realidad". Si bien no es la primera vez que poemas y canciones van de la mano (recuerdo discos como "Sic Transit" de Rossana Taddei, o "Poemas" de Samantha Navarro, que tienen logros logrísimos), Tavella propone algo difefente, aompañar el espíritu de un texto con una canción. Así entonces aparecen prosas poéticas y poemas de poetas ya consagrados de la literatura contemporánea uruguaya, como Aldo Mazuchelli, con otros de jóvenes emergentes como Juan Manuel Martínez -sin duda un pendejo que promete y cumple con su talento-. Allí, los temas y los poemas comparten ese hilo, un algo que los ata logrando un producto que, sin duda, se postula para algo trascendente. Alta calidad en sonido, letras, músicas y una interpretación vocal (no hablo necesariamente de afinación) una forma del fraseo que es bien poco frecuente en los cantantes de rock, como si por momentos Tavella cantara tangos, canciones folklóricas, ciudadaneses y criolleses con una impronta que desgraciadamente se ve muy poco en el rock. Lindos arreglos; hay baladas, cumbias, milongas tangueadas en un 3+3+2 eléctrico que hacen un gran disco. Puntos altos: "Un amor cualquiera", "El amor es de nadie", "Baile de mierda"; "Sacerdotisa de Afrodita", "Las vecinas de Satán", y "La sirena de El Pinar". Alto disco/broli. Una locura de Tavella y Yaugurú.

"Fuera de la realidad" Otro Tavella y Los Embajadores del Buen Gusto. Yaugurú. 2017

sábado, 21 de octubre de 2017

"Electrónica", de Enzo Maqueira

Enzo Maqueria construye, con "Electrónica" una novela en crisis. Una generación conflictuada, personajes que están entre el esplendor de sus vidas y carreras y el abismo peligroso del ridículo, de la vejez, ese momento en el que te das cuenta de que quizá ya no sos tan joven, que quizá tenés que trabajar más y más serio, que los amigos de la niñez no están, que quizá tus viejos un día se mueren.
Tomando como referencia ese capítulo de "Los Simpsons" en que Homero se da cuenta de que lo que él cree "la onda" ya no es "la onda", los personajes de la novela transcurren una fiesta eterna en el pasado y un presente continuo de resaca, de pensar "por qué", "para qué", el momento en que las fiestas son cada vez más cortas y las resacas largas. La profesora es la protagonista de esta rave en etapas finales, su amigo el Ninja la acompaña así como el recuerdo de una Natasha que ha desaparecido pero guarda una sorpresa. Todas las drogas, los alcoholes, la adolescencia cada vez más cerca de un recuerdo, una pareja que fracasa, querer o no querer vivir solo. A modo de amarre a la juventud, La Profesora se enamora de un pendejo de dieciocho años, Rabec, que la hace sufrir entre la pasión y el patetismo de ser "la veterana que me estoy comiendo". La vejez y la muerte rondando todo. La narración se construye desde las voces, narradores confusos e inciertos que van desde la voz interior a la voz de un ahora que marca la acción, ésto sin distinción alguna, construcciones similares a "La profesora mira por la ventana, viste que el auto se ponía en marcha" se repiten dando una lectura ágil, con aire de confusión. El quilombito que tienen los protagonistas en la cabeza. Como en el título, el "punchi-punchi" de la narración llevan al lector por un decurso atrapante y flashero. Lean.

"Electrónica", de Enzo Maqueira. Ed. Interzona. 2014

jueves, 31 de agosto de 2017

"La casa de los ecualiptus", de Luciano Lamberti

Terror de bueno, sin fisuras. En su volumen de cuentos, Luciano Lamberti aborda el terror sin ninguna barrera. Su narrativa no tiene miedo en presentar un pueblo fantasma, una pandilla de hombres perro, una chica de pueblo que sufre estigmas y demás elementos que su prosa deja caer y que, por momentos, logra esa sensación física del miedo.
Los cuentos de Lamberti se presentan cortos, con una trama clara y definida, y aparece el terror, el horror y el tránsito por lo fantástico con la misma altura, la escritura de "El asesino de chanchos" no presenta desprolijidades, se trata de una técnica muy cuidada en un género en el cual, en un momento, la técnica no fue lo más importante. En este caso los cuentos que forman "La casa de los eucaliptus" tienen un manejo magistral del lenguaje, un embellecimiento que resulta fatal en el momento de atravesar los paisajes estremecedores de cada una de las historias. Pareciera que Lamberti es un experimentado cirujano para la creación de monstruosas criaturas, especialmente las más oscuras, las que habitan en la sabiola.

"La casa de los eucaliptus", de Luciano Lamberti. Ed. Random House. 2017

lunes, 28 de agosto de 2017

"La uruguaya", de Pedro Mairal

Una novela viajera. Una novela que cruza el charco. Una novela de viaje. Para leer en viaje. Una novela rioplatense. O montevideana. O recontra porteña.
Pedro Mairal pone sobre el río la pequeña odisea de Lucas, un escritor que, en una jornada, viaja a Montevideo a cobrar un par de trabajos adelantados que lo salvarán del aprieto en el que lo tiene haber pasado un tiempo de silencio. Allí se propone un escritor de idiosincrasia rioplatense que, con lo cobrado, no solamente piensa comprar algo de tiempo libre para escribir, sino que tiene una lista de pendientes que van desde devolver dinero prestado, ayudar a su mujer y arreglar nimiedades cotidianas. A esa jornada para buscar dólares en Montevideo (que además involucra temas de la política actual, de la especulación económica, del cepo cambiario) se le suma lo que, quizá, para la libido de Lucas sea lo fundamental, el encuentro con Guerra, la uruguaya.
La uruguaya apreció en la vida de Lucas en un encuentro de escritores que se hizo en Valizas, allí, en una jornada donde había calor, alcohol, porro y ese reviente tranquilo de cuarentones escritores, apareció Guerra y encendió a Lucas para todo el año. Esa vez el encuentro quedó trunco y toda la relación se ha mantenido por mails.
La uruguaya, de Mairal, mezcla lo mejor y lo más cándido del vivillo porteño, con lo más seductor y fatal de la supuesta calidez uruguaya mientras suena Rada de fondo, se almuerza en el Santa Catalina, Gustavo Espinosa es un personaje admirado. Así, entonces, Montevideo depara una serie de paraísos que, como los mejores, se volverán paraísos perdidos.

"La Uruguaya", Pedro Mairal. Ed. Emecé. 2016


domingo, 27 de agosto de 2017

"Distancia de rescate", de Samantha Schweblin

Smantha Schweblin propone una forma sutil del miedo, una insinuación de una situación terrorífica que, en su prosa dulce y delicada, se vuelve una instancia del horror que uno atraviesa con confianza, como si alguien nos guiara con mucha seguridad por un lugar que no conocemos y que resulta un poco perturbador.
La novela se estructura en base a un diálogo que se da entre una mujer que ha llegado hace poco tiempo a un pueblo rural siguiendo el trabajo de su marido, y el hijo de su vecina más cercana, que la va guiando entre los recuerdos que estructuran la trama de la novela. El diálogo, en realidad se da en un plano de "más allá", entre la vida en recuerdos y la muerte. Entre las vecinas se produce una relación que ronda lo filo/erótico. La forastera, entonces, conoce al hijo "raro" de su vecina, quien se altera y le cuenta la historia. A partir de ese momento la novela entra en una serie de episodios que crean el paisaje nada onírico del ambiente rural, donde los agrotóxicos se han cobrado las vidas de varias familias que deciden hacer silencio y aceptar que el negocio del campo transgénico hace que los hijos de estas generaciones culposas y contaminadas por el deseo ambicioso de la riqueza, haga que su descendencia muera, o nazca con malformaciones que los acercan a monstruos.
Samantha Schweblin, entonces, arrima un aura del horror de una bucólica contaminada. Quizá su elemento más valioso sea alejar el prejuicio de que lo ominoso está en la mente atareada y alienada de las ciudades y que el campo, la naturaleza y sus bondades son pacíficos y amistosos.
En una novela corta donde aparecen secretos como pactos, personajes que podrían ser brujas, arroyos envenenados, niños monstruosos y padres que se vuelven locos, Schweblin nos recuerda que el diablo habita en todos lados y que no hay distancia de rescate.

"Distancia de rescate" de Samantha Schweblin. Ed. Random House. 2014.